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domingo, 16 de agosto de 2026

Crema del centro: Mijo, calabaza y zanahoria para el elemento Tierra

 ¿Qué comemos cuando el verano empieza a recogerse? En la Medicina Tradicional China, el estío pertenece a Tierra, Bazo y Estómago. Hoy te propongo una crema sencilla de mijo, calabaza y zanahoria para acercarnos a esa idea desde la cocina.

Esta crema reúne varios alimentos tradicionalmente vinculados con el elemento Tierra. El mijo ocupa un lugar especial porque en dietética china se utiliza con frecuencia cuando se quiere favorecer la función digestiva y tratar patrones relacionados con Humedad. La calabaza y la zanahoria aportan ese sabor dulce natural que la tradición relaciona con Bazo y Estómago.
El resultado es un plato cálido, suave y sencillo, pensado para ese momento del final del verano en el que apetecen preparaciones algo más recogidas que las del pleno verano.
La idea que inspira la receta es la misma que atraviesa el elemento Tierra: recibir, transformar y nutrir sin sobrecargar.
Ingredientes para 4 personas
180 g de mijo
500 g de calabaza limpia
3 zanahorias medianas, unos 300 g
1 cebolla mediana
1 trozo de jengibre fresco de unos 2 cm
1,2 litros de agua o caldo vegetal suave
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharada de semillas de sésamo negro
2 cucharadas de semillas de calabaza
una pizca de sal
unas hojas de perejil, cebollino o cilantro suave para terminar
La cantidad de líquido puede ajustarse al final según se quiera una crema más densa o más ligera.
Preparación

  1. Primero lavo muy bien el mijo bajo el grifo hasta que el agua salga bastante clara. Después lo dejo escurrir.
  2. Corto la cebolla, la calabaza y las zanahorias en trozos medianos. Pelo el jengibre y lo corto muy fino o lo rallo.
  3. En una olla amplia caliento una cucharada de aceite de oliva a fuego suave. Añado la cebolla y la dejo cocinar unos minutos, sin buscar que se dore demasiado. Incorporo el jengibre, la zanahoria y la calabaza y remuevo durante un par de minutos.
  4. Añado entonces el mijo lavado y mezclo todo suavemente.
  5. Vierto aproximadamente un litro del agua o caldo vegetal y llevo a ebullición. Cuando comienza a hervir, bajo el fuego, tapo parcialmente la olla y dejo cocinar entre 25 y 30 minutos, hasta que el mijo esté muy tierno y la calabaza y la zanahoria prácticamente se deshagan.
  6. Trituro hasta obtener una crema homogénea. Si ha quedado demasiado espesa, incorporo poco a poco el líquido restante hasta conseguir la textura deseada.
  7. Ajusto la sal y termino con la cucharada restante de aceite de oliva.

El papel del mijo

El mijo es el verdadero protagonista de este plato. Dentro de la dietética tradicional china suele considerarse un cereal apropiado para el sistema Tierra. Se utiliza especialmente en preparaciones sencillas cuando se quiere favorecer la función de Bazo y Estómago y abordar lo que la MTC describe como Humedad.
Además, al cocinarlo durante suficiente tiempo se integra completamente con las verduras y proporciona a la crema una textura muy agradable sin necesidad de utilizar nata, harinas o espesantes. Para mí tiene otra ventaja: convierte una crema de verduras en un plato bastante más completo y saciante.

Calabaza y zanahoria: el dulce natural de Tierra

La calabaza y la zanahoria muestran muy bien la clase de dulzor al que se refiere la MTC: el que aparece naturalmente en los alimentos. Con una cocción lenta, este dulzor se hace todavía más evidente.
Dentro de la dietética china, la calabaza se utiliza tradicionalmente en preparaciones destinadas a apoyar el sistema Bazo-Estómago. La zanahoria combina bien con ella y aporta una textura suave y un sabor familiar.
Me gusta especialmente esta combinación porque permite comprender algo importante: La sencillez es una clave importante de la nutrición.

¿Por qué añadir jengibre?

Utilizo una cantidad pequeña. El jengibre fresco, tiene una naturaleza cálida dentro de la materia médica china. En esta receta introduce un ligero movimiento y compensa la sensación excesivamente dulce o pesada que podría producir una crema muy densa.

El toque del sésamo negro y las semillas de calabaza

Al servir añado un poco de sésamo negro y unas semillas de calabaza ligeramente tostadas. El sésamo introduce contraste visual y una textura diferente, mientras que las semillas aportan un pequeño punto crujiente.

Sugerencia de presentación

La serviría en cuencos de cerámica clara o de barro, dejando que predomine el color amarillo anaranjado de la crema.
En el centro pondría unas pocas semillas de sésamo negro, varias semillas de calabaza tostadas y unas hojas verdes muy pequeñas.
Terminaría con un hilo fino de aceite de oliva virgen extra.
La imagen debería transmitir: calidez, sencillez, maduración y centro.

Para compartir

Esta receta funciona muy bien como plato principal ligero para cuatro personas, especialmente acompañada de alguna verdura verde cocinada de manera sencilla.
También podría utilizarse como uno de los platos representativos del ciclo de las Cinco Fases porque visualmente expresa muy bien Tierra: mijo, verduras dulces, cocción lenta, colores amarillos y ocres y una textura que invita a detenerse.

Tal vez cocinar también pueda ser una manera de volver al centro.

Si esta mirada te interesa, puedes descargar mi artículo completo Volver al centro: comprender el elemento Tierra en la Medicina Tradicional China, donde profundizo en Bazo, Estómago, Yì, Humedad, alimentación, Chi Kung y Kūn.

Y el domingo 13 de septiembre, todo esto saldrá del papel y de la cocina para convertirse en experiencia en Abrazar el Final del Verano. Más información en mi Instagram o en
 mi Facebook.

Hasta entonces, quizá podamos empezar por algo mucho más sencillo: sentarnos, probar una cucharada despacio y preguntarnos: ¿Qué me está nutriendo de verdad?