Una receta de verano para refrescar el Fuego y cuidar el Shen según la Medicina China
En la Medicina Tradicional China, el verano se asocia al elemento Fuego, al Corazón, al Intestino Delgado, a la alegría, a la expansión y al movimiento del Qi hacia el exterior. Es una estación de apertura, vínculo y florecimiento. Y hay que tener cuidado con el exceso de calor, la agitación, la sequedad, el insomnio o la dispersión del Shen.
En verano es conveniente elegir alimentos que refresquen suavemente, hidraten, calmen el exceso de Fuego y, al mismo tiempo, protejan la energía digestiva del Bazo y del Estómago. Por ejemplo, esta crema templada busca precisamente ese equilibrio.
- 2 calabacines medianos
- 2 ramas de apio
- 2 peras maduras, preferiblemente conferencia o similar
- 100 g de mijo
- 1,2 litros de agua o caldo vegetal suave
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra suave
- 1 trocito pequeño de alga kombu, opcional
- Unas hojas de menta o perejil frescos
- 1 cucharadita de semillas de sésamo negro, opcional
- Una pizca de sal marina
- Unas gotas de limón, opcional, al final
- Lava bien el mijo bajo el grifo, hasta que el agua salga clara. Este paso ayuda a retirar impurezas y suaviza su sabor. Después, escúrrelo.
- Lava los calabacines y córtalos en medias lunas o dados grandes. No es necesario pelarlos si son ecológicos o si la piel está tierna. Lava también el apio, elimina las hebras y córtalo en trozos pequeños. Pela las peras, retira el corazón y córtalas en dados.
- En una cazuela, calienta suavemente el aceite de oliva. Añade el apio y rehógalo durante dos o tres minutos, sin dorarlo demasiado. Después incorpora el calabacín y la pera. Remueve con suavidad para que los ingredientes se impregnen del aceite.
- Añade el mijo lavado, el agua o caldo vegetal y, si lo deseas, el pequeño trozo de alga kombu. Incorpora una pizca de sal marina. Lleva a ebullición suave y, cuando empiece a hervir, baja el fuego.
- Cocina durante unos 25 minutos, hasta que el mijo esté bien abierto y las verduras estén tiernas. Retira el alga kombu antes de triturar.
- Tritura la preparación hasta obtener una crema fina. Si queda demasiado espesa, puedes añadir un poco más de agua caliente o caldo hasta alcanzar la textura deseada.
- Sirve la crema templada, no muy caliente. Añade por encima unas hojas de menta o perejil picado. También puedes incorporar unas semillas de sésamo negro y, si buscas un toque más fresco, unas gotas de limón al final.
- El calabacín aporta frescor suave, humedad ligera y una cualidad calmante adecuada para el verano. Ayuda a aliviar el exceso de calor sin resultar agresivo para la digestión.
- El apio tiene una naturaleza refrescante y descendente. En la lógica de la MTC, puede ayudar a moderar el ascenso excesivo del Yang, la tensión interna y la sensación de calor acumulado.
- La pera humedece, suaviza y refresca. Es especialmente interesante cuando el calor del verano se acompaña de sequedad, irritabilidad o sensación de agotamiento por exceso de exposición solar o actividad.
- El mijo cumple una función esencial: sostiene el centro digestivo. En verano es frecuente abusar de alimentos crudos, helados o muy fríos, que pueden debilitar el Bazo y el Estómago. El mijo aporta una base templada, nutritiva y estable, ayudando a que la receta no sea excesivamente fría ni dispersante.
- El sésamo negro, si se añade, introduce una nota más profunda y nutritiva. En términos simbólicos y energéticos, puede relacionarse con el sostén del Yin y del Agua, necesarios para contener el exceso de Fuego propio del verano.
- La menta aporta una frescura aromática y ligera. Utilizada con moderación, ayuda a abrir, refrescar y dar una cualidad más luminosa al plato.









